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El compliance y las PYMES en México: de la obligación a la oportunidad

  • Jose Manuel Campos Chávez
  • 24 sept
  • 3 Min. de lectura

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Hoy, la sobrevivencia de las pequeñas y medianas empresas en México ya no depende únicamente de vender más, sino de cumplir más. Estas empresas no solo son el motor de la economía nacional: representan el esfuerzo cotidiano de millones de familias que emprenden, arriesgan y generan empleo. Sin embargo, el marco jurídico actual exige que las PYMES se enfrenten a un fenómeno que antes parecía reservado a las grandes corporaciones: el compliance, entendido como el cumplimiento normativo empresarial.


La evolución legislativa mexicana ha dejado claro que este cambio no es casual. La lucha contra la corrupción, la fiscalización cada vez más estricta y la introducción de la responsabilidad penal de las personas jurídicas han transformado la relación entre empresa y derecho. El mensaje es contundente: ninguna empresa, sin importar su tamaño, está exenta del cumplimiento normativo.


El Paquete Económico 2026 refuerza esta realidad. Aunque no contempla nuevos impuestos, consolida un esquema de mayor fiscalización electrónica y control administrativo. Esto impacta directamente a las PYMES, que ahora deben responder a un sistema más vigilante. Al mismo tiempo, abre nuevas oportunidades en infraestructura y programas públicos, siempre que las empresas estén al corriente con sus obligaciones fiscales, laborales y corporativas. En este escenario, el compliance deja de ser un mero requisito legal y se convierte en una puerta de acceso a financiamiento, contratos estratégicos y crecimiento empresarial.


Desde nuestro Despacho Corporativo Campos Chávez & Asociados hemos analizado este contexto normativo e identificado riesgos y oportunidades para las PYMES. Por ello, ofrecemos asesoría integral en materia de cumplimiento fiscal, laboral y corporativo; la implementación de programas internos adaptados a las necesidades de cada empresa; la protección jurídica de socios y administradores para reducir riesgos legales y responsabilidades; la facilitación del acceso a contratos estratégicos, incluyendo licitaciones públicas; y la garantía de operaciones seguras y conformes a la ley que fortalezcan la confianza de clientes y proveedores.


No obstante, surge la pregunta obligada: ¿están las PYMES realmente preparadas para este escenario? Lamentablemente, la respuesta es negativa. La mayoría carece de los recursos necesarios para implementar programas de cumplimiento y aún persiste la idea de que se trata de un lujo innecesario. Nada más equivocado. Ignorar estas obligaciones puede significar sanciones económicas, pérdida de contratos e incluso responsabilidades penales para los administradores. El Servicio de Administración Tributaria no distingue entre una transnacional y una ferretería de barrio: el incumplimiento se sanciona por igual.


De esta realidad se desprenden dos conclusiones fundamentales. En primer lugar, las PYMES deben considerar el compliance como una inversión estratégica y no como un gasto. Incluso un programa sencillo ofrece ventajas concretas: abre la puerta al financiamiento, facilita la confianza con clientes y proveedores y fortalece la reputación empresarial. En segundo lugar, el Estado debe asumir un papel activo. Si reconoce a las PYMES como la columna vertebral de la economía, está obligado a generar mecanismos de acompañamiento e incentivos que les permitan adaptarse al nuevo marco normativo sin que ello implique costos desproporcionados.


Dentro de la discusión del Paquete Económico, los legisladores tienen la oportunidad de reforzar este marco de apoyo. Aunque ya existen avances en materia de simplificación administrativa, como la Ley General de Mejora Regulatoria y la digitalización de procesos, los tiempos actuales demandan mayor rapidez y eficiencia. La reducción de trámites, la interoperabilidad de plataformas y la automatización de procesos deberían ser prioridades de política pública.


El compliance ya no es una moda ni una recomendación. Hoy es un requisito de supervivencia para las PYMES. No se trata únicamente de proteger la permanencia de las empresas, sino de fortalecer el tejido económico y social del país. Implementar un programa de cumplimiento efectivo garantiza seguridad jurídica, acceso a oportunidades y confianza ante clientes y proveedores, consolidando un crecimiento sostenido y responsable.


Desde Campos Chávez & Asociados acompañamos a las PYMES en cada paso del camino hacia un cumplimiento sólido y estratégico. El tiempo de adaptarse no es mañana ni dentro de un año: es hoy. La inversión en compliance no representa un gasto, sino la clave para proteger el negocio y asegurar su crecimiento en el futuro.

 
 
 

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